Mundo ficciónIniciar sesiónA la mañana siguiente, nos levantamos temprano para irnos a la casa de Mr. Jefferson. Teníamos que buscar a los niños para llevarlos a la escuela. Mr. Jefferson estaba preocupado por lo que había sucedido anoche.
—Te lo dije bien claro, Akira.—No se preocupe, Mr. Jefferson. Akira viene en paz. ¿Dónde están mis hijos?— le pregunté.—Están en su cuarto.Bus






