Akira—Cuando grande quiero ser un superhéroe, mamá.
—¿Y eso por qué, mi amor?
—Para protegerte de todos los chicos malos.
—Eres tan lindo, Akira. Estoy segura de que vas a poder serlo— me abrazó fuertemente.
Sus abrazos siempre fueron tan cálidos.
—Llegó tu padre. Ve a tu cuarto, pequeño.