—Mi padre crió en total a seis hijos ilegítimos, dos los metí en la cárcel, a dos los maté, y uno quedó discapacitado...
Hablaba con calma, con una actitud indiferente, como si estuviera contando la historia de otra persona.
Sin embargo, María lo escuchaba con asombro, mirando fijamente su rostro apuesto pero tranquilo, que volvía locos a los demás. En su corazón, cada palabra que decía resonaba una y otra vez.
¿Cuántas veces había enfrentado ataques abiertos y secretos para llegar a esta tranqu