María observó la escena con dificultad para contener la risa, estaba a punto de estallar en carcajadas.
No era de extrañar que Manuel tuviera tanta confianza, resultó que ya había organizado todo.
En este asunto, aparte del presumido Santiago, realmente no había nadie más que pudiera lograrlo.
Poder calcular con precisión la naturaleza humana hasta este punto y mantenerse firmemente en la posición principal del mundo empresarial de Aurelia durante todo el año, Manuel realmente era insondable.
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