Tan pronto como contestó el teléfono, María escuchó la risa alegre y melodiosa de Daniela.
—María, tengo una gran noticia para ti. Mi hermano se ha recuperado muy bien. Ya hemos vuelto, acabamos de aterrizar en el aeropuerto de Aurelia. ¿Quieres venir a recogernos?
Eh...
Pensó que era Manuel quien la llamaba, pero resultó ser Daniela. María se sintió un poco decepcionada, pero también se alegró por la recuperación de Sebastián. Respiró hondo y respondió con alegría: —¡Eso es genial! Tengo tiemp