El veinticuatro de diciembre, era el día de la nochebuena. En años anteriores, María solía disfrutar de albóndigas con su padre y Nicolás en casa. Al pensar en esto, tuvo una idea y decidió esperar a que Manuel regresara de la oficina para disfrutar juntos de unas deliciosas albóndigas.
Esta sería la primera vez que María y Manuel pasarían la nochebuena juntos, y María secretamente esperaba que fuera algo especial. Con entusiasmo, se dirigió a la cocina y al abrir la nevera, se dio cuenta de que