PDV de Katerina
"Ni siquiera me deja ir a la piscina sin supervisión. ¿Puedes creerlo?" Dijo Georgiana al teléfono, con la voz incrédula.
Una sonrisa se dibujó en mi cara. Sí podía imaginármelo perfectamente. La imaginé quejándose y haciendo pucheros mientras Dante le explicaba con calma por qué necesitaba estar vigilada en todo momento.
Llevábamos diez minutos en esta llamada que básicamente era Georgiana quejándose de su esposo. Pero no eran quejas como tal, sino una de esas perorajas que hac