PDV de Katerina
Debería estar muy preocupada. Había olido mis panties justo en este restaurante donde todos podían vernos. Debería tener miedo de que alguien en efecto lo hubiera visto hacer eso, pero no lo tenía.
Era lo más ardiente que había visto en mi vida y me estaba costando todo no cruzar la mesa, saltar a su regazo y rogarle que me follara.
Con la boca abierta de par en par, lo vi guardar la ropa interior en el saco, completamente puesta en trance de deseo.
No me moví cuando le hizo señ