***NARRA GRACE***
Monterrey, Nuevo León
El ánimo lo tenía por los suelos, no me podía sentir de esa manera, si mañana iba a ser el día que más había anhelado en la vida y por supuesto que no iba a dejar plantado a mi amado Nathan en el altar, yo ya le había dado mi palabra, de que nos íbamos a casar, lo de Alma Rosa era una cuestión aparte.
–No me siento mal amigo, tranquilo – Lo abracé – Bueno, no de salud, pero sí de ánimo.
Cómo me iba a sacar yo todo este dolor que sentía, no iba a poder, sí