La inauguración del mural fue un éxito rotundo. La comunidad se unió para celebrar el amor y la resiliencia de Elena y Lucía, y el mural se convirtió en un símbolo de esperanza y aceptación. Sin embargo, no se detuvieron ahí. Aprovechando la energía positiva que había surgido de aquel evento, Elena y Lucía decidieron llevar su pasión por el arte y la comunidad a un nuevo nivel: estaban listas para embarcarse en un proyecto de diseño urbano que transformaría un espacio olvidado en un lugar vibra