A pesar de los esfuerzos de Elena por defender su amor por Lucía, sus padres no dieron su brazo a torcer. La tensión en la sala alcanzó un punto crítico, y Elena sintió cómo la frustración y la impotencia se apoderaban de ella.
Roberto, con una mirada inflexible, respondió: "No podemos apoyar algo que creemos que no es lo mejor para ti, Elena. No entendemos esta relación, y sinceramente, no estamos de acuerdo con ella."
Elena, sintiendo una mezcla de ira y tristeza, miró a Lucía. "Vamos, Lucía.