Elena despertó esa mañana con una sonrisa en el rostro, recordando la noche mágica que había compartido con Lucía. Sin embargo, a medida que se preparaba para ir a trabajar, una sombra de preocupación comenzó a asomarse en su mente. Sabía que su relación con Lucía, aunque hermosa y significativa, podría no ser bien recibida por todos.
Al llegar a la oficina, el ambiente era frío. Sus colegas, que normalmente la saludaban con entusiasmo, parecían distraídos y murmuraban entre ellos.
Elena si