Todos se quedaron en silencio, Christian me veía sorprendido, nunca lo había dejado tan mal parado delante de la sociedad. Comenzó a reír.
—Está bromeando, por favor, así es ella con unas copas. —Sonrió y el resto de los comensales lo siguieron.
Yo hice lo mismo.
—Es que, por el trabajo de Mónica, no suele tener tiempo para esos viajes imprevistos, por las cirugías programadas y todo eso. —Agregó aclarando su garganta y tomando champagne de su copa.
—Así es, suelo estar muy ocupada, la verd