Capítulo 40

Tomé su mano con fuerzas, la apreté lo más fuerte que pude. No tendré la fuerza de un hombre, pero claramente lo tomé por sorpresa y eso ayudó.

—¡Aauch! —Exclamó cuando lo solté, se separó un poco de mí y al voltearme lo empujé.

—Al parecer no entiendes lo que te digo. —Dije molesta.

—La que no quiere entender eres tú, Mónica. —Dijo sacudiendo su mano. —Te gusto, te gusto mucho y lo de ahora, lo que acaba de pasar... —Señaló mi mono. — Eso también te gustó.

—Soy una mujer casada, aléjate de
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP