Cap 32
Mentiras…
Un revuelo de voces se dejó escuchar en la sala rompiendo el orden que hasta ahora había reinado, el juez uso su autoridad para exigir:
— ¡Silencio señores! ¡Señora Majors debe controlar su ímpetu y dejar que el testigo hable.
Ella intentó justificar su interrupción al decir:
—¡ Pero está diciendo puras mentiras!
— ¡Necesito que guarde silencio señora por favor!— exclamó el juez.
Uno de los abogados tocó el brazo de Camila con suavidad y ella reflexionó en segundos y se tranqui