45. Vínculo y Agonía.
La tensión en los pasillos del castillo era tan espesa que se podía cortar con un cuchillo. Evdenor recorría cada centímetro con una energía frenética, su mirada escrutando cada sombra, cada rincón, como si pudiera materializar a Eryn con la fuerza bruta de su voluntad. Fue en uno de los patios interiores donde su búsqueda chocó con una escena que le hizo hervir la sangre.
Gwaine, apoyado contra un arco de piedra con su habitual aire de despreocupación, parecía estar en medio de un animado coq