*—Antonella:
Debería sentirse nerviosa, pero…
Antonella intentó fingir una sonrisa mientras miraba a Ross McGregor, el hijo menor del amigo de su padre. Sí, debería sentirse nerviosa. Después de todo, estaba en una cena que definiría su futuro, un posible compromiso que no solo representaba un gran paso en su vida, sino también una oportunidad para ayudar a su familia. Sin embargo, lo único que sentía era una sola cosa: repulsión.
Ross era un galán en toda regla: alto, de cuerpo atlético