*—Antonella:
Después de que Max se alejó, Antonella no pudo evitar sumergirse en un torbellino de pensamientos. La culpa la invadía, haciéndola revivir cada palabra que había dicho, cada gesto que pudo haber arruinado el ambiente entre ellos.
«¿Por qué tuve que ser tan estúpida?», se reprochó, sintiendo un nudo en el estómago por haber tocado un tema tan delicado. Decidida a enmendar las cosas, se preparó para disculparse cuando lo vio regresar. Max llevaba dos refrescos en las manos, caminando