Mundo ficciónIniciar sesiónLa joven agachó su rostro, y dirigió la dureza de él hacia sus labios, comenzando a darle caricias delicadas, primero lentas, hasta ir aumentando poco a poco su ritmo.
—Basta cariño, no sigas por favor —él suplicó agitado, entonces ella paró. Se levantó acercándose para volverlo a besar.
Álvaro se colocó sobre Alondra con cuidado de no cargar su peso, para adentrarse en la tibieza de su interior. Un par de lágrimas la recorrieron al se
A punto de ser pillados por Pau ¿Será que la abuela los alcanza en un atrevido bikini? Vienen cosas muy lindas y significativas para AlDra. Saludos con cariño.







