Mundo ficciónIniciar sesiónTres días después.
Alondra trabajaba con Álvaro en el despacho, cuando escucharon tocar la puerta en varias ocasiones, se miraron desconcertado.
—Tranquila, los ladrones no tocan a la puerta.
Escuchó decir de Álvaro.
María se acercó a la entrada del despacho.
— ¿Qué sucede? —cuestionó Álvaro.
—Se trata de su madre y de su abuela de
Difícil situación con la madre de Álvaro, lamentable las crisis de ansiedad y pánico de las que muchos hemos padecido. Por otra parte por fin, despertó Ernesto, quien le hacía mucha falta. Saludos con cariño. Agradecida por que pasen por mis historias.







