Mundo ficciónIniciar sesión—No, claro que no, Álvaro, es todo un caballero y sería incapaz de hablar de sus antiguas relaciones.
—Dirás de sus antiguas aventurillas —la abuela intervino con sarcasmo.
—Gracias, justo esa era la palabra que estaba buscando —Alondra externó con seriedad—. No soy tonta, veo como lo miras y tratas de llamar su atención, sin embargo no voltea ni a mirarte. Supuse de inmediato que fuiste de las amistades ocasionales que llegó a tener, pero p
Esperemos que la llegada de Nala, ayude a que Pau se sienta mejor. En cuanto a Alondra, nos dejó sorprendidos. Saludos. Cuídense mucho, no bajen la guardia.







