Mundo ficciónIniciar sesiónEl yate estaba iluminado solo por delicadas luces de cuerda que daban un ambiente etéreo al lugar. Una pequeña mesa estaba preparada en la cubierta, adornada con rosas blancas y copas de cristal.
—Me siento como si estuviera en un sueño—, susurró Valentina, mientras Alessandro la guiaba hacia la mesa.
—Entonces, es un sueño del que no deseo despertar—, respondió él con una sonrisa. — ¿tienes hambre?
— ¡Oh sí, mucha!—dijo rie







