Mundo ficciónIniciar sesiónApretó su agarre en sus caderas y la golpeó contra él una y otra vez. De repente sus ojos se abrieron y se encontraron con los de él. Parecía sorprendida.
— ¡Oh!— ella gimió. — ¡Oh, amor, sí!
La sintió apretarse aún más a su alrededor, apretando, apretando, mientras decía su nombre. Eso fue todo lo que pudo tomar. Nunca había imaginado nada como el calor apretado y húmedo que ella le había mostrado y había estado al borde de un orgasmo desde la pr







