Una semana había transcurrido desde la fiesta en el Royal Star y el señor Fletcher ya tenía listo todo el papeleo concerniente a su nuevo hijo, gracias a su poderosa influencia. En años, nadie en la familia ni en la empresa lo había visto tan animado y como lo había mantenido en secreto para revelarlo el día de su cumpleaños, todos se preguntaban qué le sucedía… Bueno, casi todos; aunque su primogénito no estaba enterado del papeleo legal, sí sabía que la felicidad de su padre tenía que ver con