Al día siguiente, Menzies había partido hacia MASAYF y por su parte, Deborah ya se había duchado y terminaba de ponerse un simpático vestido corto, suelto, de color blanco con delicados detalles dorados y más casual, que acompañó con unas sandalias tipo cuña que hacían juego y una cartera ligera.
La joven se había tomado el día libre y se sentía bien por poder salir sin tener a Menzies cerca, pero antes de irse del lujoso hotel, estaba muy pensativa.
_ Estos 6 meses han pasado más lento de lo q