Mundo ficciónIniciar sesiónAl finalizar la tarde y gracias a la ayuda de Agustina, cada una de las pertenencias de Deborah ya estaban en su lugar.
_ ¡Al fin! Ahora el apartamento tiene otra cara -dijo la amiga orgullosa.
_ Gracias por la ayuda, Tina.
_ Descuida, ya me ayudarás mañana con mis cosas.
_







