Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe encontraba tumbada boca abajo sobre la cama, con una de las almohadas perfectamente acomodada debajo de mi cabeza. Con la totalidad de mi cuerpo desnudo pude sentir las suaves y abrigadoras caricias de las sábanas que me rodeaban. El grosor del cobertor impedía que el calor que emanaba de mi piel escapase al exterior.
Me hubiese quedado en esa posición eternamente, pero algo dentro de mí no me lo permitió, quizás el hecho de que en pocas horas tenía que estar en la escuela.
Abr







