Cuando se da cuenta que la canción está a punto de terminar, se apresura para volverla a poner. Sofi da un respingo del susto y la sorpresa, pero se recompone con rapidez al ver que se trata de Ian, aunque se sonroja al darse cuenta de que la había escuchado cantar. Quería convertirse en alguna especie de mutante y teletransportarse a otro lugar para no escuchar lo que sería, de seguro, sus burlas, sabe que Ian pasó mucho tiempo con Gaby, así que debe tener el mismo humor negro o, al menos, parecido, ya que para ella es difícil que alguien pueda igualar el humor del morocho.
—Ian…
—Sigue cantando… Por favor —le pide y hasta casi le ruega con los ojos.
—No…creo —balbucea, sonrojándose más.
—Por favor. Mientras te ayudaba con el desayuno.
—Bien, pero no me ayudas, no quiero ensuciar tu meticulosa cocina.
—Si piensas que esto así por mí, estás equivocada. Viene una mujer a limpiar; este lugar se mantiene porque no paso nada de tiempo aquí.
La música vuelve a sonar acoplada a la dulce voz