24. La cena de compromiso
Harry:
Después de aquel baile con Mila, de sentir a nuestro hijo por primera vez, nuestra relación como pareja había mejorado, aunque ella seguía sin creerme el cambio tan abrupto de actitud, decidí seguir luchando por una nueva oportunidad.
Mi madre llegaba cada mañana a constatar el estado de Mila en las clases con Gustav, mientras que la cuna de mi panquecito hacia todo de una manera muy desenvuelta, adaptándose rápidamente al ritmo de Alighieri, y, yo era su conejillo de indias al momento