31. El peligro acecha
Mila:
Esa noche no pude dormir, Adreanna se movía demasiado, y tenía ya algunos días sin saber de Harry, no habíamos hablado con él desde que nos despedimos, ya me estaba volviendo loca sin él y estar desprotegida, aunque Gretel me cuidara, no era como la protección de mi príncipe con cabellos de fuego, de mirada verde esmeralda, de fuertes abrazos y de caricias que ardían.
–Adreanna, deja dormir a mamá, necesito descansar amorcito linda, por favor– dije en voz alta, tocando mi barriga, mientra