Violet tomó el control, logrando satisfacer sus deseos, logrando que Ignacio la impregnara con sus semen.
—Buenas noches, preciosa —le dio un apasionado beso.
Violet se giró de nuevo, Ignacio la abrazó de cucharita, habían conseguido quedarse dormidos.
El amanecer había llegado, Violet se despertó primero, vio a Ignacio dormido y decidió dejarlo descansar, se levantó, se dirigió a la cuna de Salomé, quien aún dormía.
Le dejó un beso, volvió para ducharse, usó ropa de Ignacio y salió de la h