—Va a estar bien amor, no está tan lejos, además he adquirido su cama con un sistema inteligente, detectores de movimiento, sabremos si algo está mal, también tiene una cámara, para que podamos vigilarla, sabía que ibas a actuar así, es una O’Kelly —dijo mirando a Salomé, acariciando su pequeña mejilla—. Tiene que ser fuerte como sus padres, será valiente como tú, no siempre dormirá sola, la traeremos algunas veces para que esté con nosotros, ¿de acuerdo?
—Está bien, te acompaño.
Ignacio sonr