Mundo ficciónIniciar sesiónCristián apretó el acelerador de su auto cuando dejaron atrás la carretera de la cuidad y se adentraron en los terrenos de la manda. Su respiración pesada le nublaba la vista dejándose llevar por el instinto para guiarse, porque ni siquiera su lobo lo podía ayudar ya que también estaba al borde del límite, arañando su interior, implorando salir. Chocar ahora, no era una opción.







