Jules agarró el rostro de Darren entre sus manos y lo miró. Las lágrimas machaban sus duras mejillas y la expresión de su rostro la conmovió.
–Estoy aquí, lobo, no he muerto, no pongas esa cara como si me fueras a enterrar– intentó bromear para romper el ambiente tenso entre ellos.
El beta sostuvo sus muñecas y las apartó buscando sus labios. Lo besó con fervor como si fuera los últimos instantes unidos. Jules, a pesar de querer apartarse por la impresión que le causó la exagerada reacción de s