[DANE]
Santorini es, sin duda alguna, un lugar sumamente hermoso. Sus paisajes son inigualables y la paz que se respira aquí es única. Sin embargo, cada vez que la miro, recuerdo lo que ese imbécil le hizo y esa felicidad se ve levemente empañada.
—¿Te encuentras bien? —me pregunta una vez más.
Sonrío.
—Sí, estoy bien. Pero no sé si sepas que, cuando me enfado, me toma un poco de tiempo calmarme —explico.
Ella se frena en seco en medio de la calle, se coloca frente a mí y sujeta mi rostro entre sus manos.
—Ya deja todo eso atrás. No permitas que nos arruine el resto del día. ¿Acaso te vas a perder todo esto por ese imbécil? —me pregunta mirando a nuestro alrededor.
No puedo evitar reírme de su manera de actuar.
—Definitivamente eres muy positiva, aunque a veces no lo dejas ver —comento, perdido en cada uno de sus detalles.
—Sagitario —dice como si esa fuera la explicación a todo, encogiéndose de hombros—. Ven, entremos aquí. Venden unos baklava exquisitos, ¿te gustan? —pregunta con en