[KEIRA]
Al día siguiente
Se me parte la cabeza, y el horrendo ruido que se repite una y otra vez no ayuda en absoluto. Abro los ojos con esfuerzo y me doy cuenta de que estoy abrazada a las almohadas en la cama de Dane. Parpadeo un par de veces, intentando ubicarme, hasta que ese sonido vuelve a colarse en mi cabeza.
El timbre.
—¡Dane, llaman a la puerta! —digo, pero enseguida me doy cuenta de que no puede oírme. El sonido constante de la ducha confirma que está bañándose, así que, resignada, m