[DANE]
Horas más tarde
Caminamos tomados de la mano, recorriendo un poco más la ciudad como dos turistas más entre tantos otros que la habitan, y no puedo dejar de sonreír ante la idea de estar conociendo este lugar con quien, en un futuro muy cercano, será mi esposa. Frente a nosotros se alza el Monumento a la Victoria y, en estos instantes, juego a ser el fotógrafo mientras ella posa como la modelo más hermosa del mundo.
—Lánzame un beso —le pido, haciéndola reír.
En cuestión de segundos, ell