Capítulo 169. El mejor recibimiento.
Dejar la clínica atrás fue el mejor sentimiento del mundo. Amanda se hundió en el asiento del auto, exhausta y adolorida, pero inmensamente feliz.
El parto la había dejado sin una sola gota de energía, pero como todo fluyó de manera natural y tanto ella como la pequeña Valentina estaban en perfectas condiciones, el médico no tardó en firmarles el alta para que volvieran por fin a casa.
Cuando las puertas de la mansión Grimaldi se abrieron de par en par, Amanda se quedó literalmente sin aliento.