Capítulo 173. Epílogo.
Cinco años después…
El cálido sol de la Riviera Maya brillaba sobre las aguas turquesas, pero, para Amanda, la mejor vista del paraíso seguía siendo indiscutiblemente su esposo.
Cinco años habían pasado, y ver a Víctor salir del mar, con el agua resbalando por su torso marcado bajo la luz del atardecer, aún le secaba la boca exactamente igual que el primer día.
La vida les sonreía a manos llenas.
Su firma de arquitectos había traspasado fronteras, dejando de ser un nombre exclusivo de los Estado