Capítulo 167. Pánico antes del altar.
El cansancio de Víctor desapareció por completo cuando cruzó las puertas del pabellón.
Su bata médica estaba un poco arrugada y tenía el cabello enredado, pero la enorme sonrisa de alivio y orgullo que llevaba en el rostro lo decía absolutamente todo.
Caminó por el pasillo hasta la sala de espera, donde todos se pusieron de pie de un salto al verlo llegar.
—Todo salió perfecto —anunció Víctor—. Amanda está muy bien. Valentina ya nació y está completamente sana.
Lucía soltó un chillido de alegrí