Capítulo 164. Un giro del destino.
El tráfico de la ciudad había sido un verdadero infierno, pero la mente de Adriana iba a mil por hora, moviéndose mucho más rápido que los autos en la congestionada avenida principal.
Llegó a la oficina de Amanda hecha un manojo de nervios, algo completamente inusual en ella.
Ese hombre mayor la había confundido por completo.
Su sola presencia imponente, la habían dejado temblando.
Empujó la gruesa puerta de cristal y entró directo a la oficina de su jefa sin molestarse en tocar.
Amanda seguía