Mundo ficciónIniciar sesiónEl Entrenamiento
El amanecer apenas rozaba los oscuros cielos de Nocturne, tiñendo las sombras con una bruma púrpura espectral. Damian caminaba junto a Roman por los senderos empedrados que serpenteaban detrás del castillo, donde la piedra antigua, oscura y húmeda por la niebla de la madrugada, se alzaba con una solemnidad imponente. Las torres góticas se erguían afiladas contra el firmamento, como garras de una bestia dormida







