Los ojos de Erick recorrieron a la multitud por vigésima vez en veinte minutos. No había visto a Lara desde que ella estaba revisando los artículos de la subasta, y se disponía a buscarla. Sabía que no tenía que estar con ella las 24 horas del día, pero le preocupaba que su padre se hubiera colado de nuevo. Había un fuerte personal de seguridad, pero aun así, se sentía mejor teniéndola a su lado.
Se excusó de la conversación y se dio la vuelta para encontrarse con Arthur y Arnold Black acercánd