—Así, con que ustedes se conocen. ¡Llévenselo, muchachos, arreglaremos cuentas con este sujeto en el juicio! Y ustedes, ayúdenme a desamarrarla a la muchacha. Allá afuera está la ambulancia para que se la lleven al hospital, ¡vamos, muévanse! —ordenó el Sargento.
En ese momento, el Sargento llamó a Zack.
Ring, ring.
—Mira, Zack, está sonando tu teléfono, ¿contestas tú o nosotros? —preguntó Teodora.
—Contesto yo, es el sargento, espero que sean buenas noticias de mi Carmen Esmeralda, ¡Dios, qué