Mundo ficciónIniciar sesiónHabiendo crecido rodeada de hombres necios, pero que resultaban teniendo un poco de razón…
Matilda odiaba que le dejaran una pequeña espina de duda, clavada en su mente.
No podía negar que David tenía razón… Miguel ya no era tan inofensivo.
Pero, no podía admitirlo del todo frente a David. De lo contrario, esa misma noche la sacaba de casa.
“Lo pensaré”, Matilda mira la hora y







