153.
Cuando Mariano se percató de lo que había dicho, no había marcha atrás. Le interesaba más por el tema personal que por lo laboral, pero no podía quitarse de encima esa espina. Necesitaba saber. Quería escucharlo directamente de Matilda.
Fabricio, que estaba a un lado, lo miró con un dejo de sorpresa, jamás había escuchado que su jefe hiciera preguntas tan personales en un ámbito laboral.
Mientras, Matilda, que bebía un poco de su té, sintió que se ahogaba, mientras el líquido iba quemando todo