Gema
Por un momento, Leonardo se quita a varios de encima pero vuelven a por él. Esas sanguijuelas están sedientas de sangre.
Cada vampiro que se acerca es un objetivo para mí, lo quiero muerto. Mi cuerpo se mueve solo, impulsado por una furia descomunal y sigo atacando sin descanso.
Pasan los minutos —o eso creo— mientras me lanzo una y otra vez contra los vampiros que me rodean. Ataco sin pensar, sin medir fuerzas, sin importar el dolor, un dolor atroz que me cala en los huesos cada que me go