Punto de vista de Sarah
El silencio en el ático ya no era tranquilo. Era un peso opresivo y asfixiante que me oprimía los pulmones hasta el punto de que creía que iban a estallar. Me quedé de pie en medio de su enorme y precioso salón, observándola mientras ella permanecía inmóvil junto a los ventanales que iban del suelo al techo.
El silencio finalmente se rompió. No fueron palabras… fue un sonido. Un sollozo agudo y entrecortado salió de mí antes de que pudiera detenerlo. Caí hacia atrás sob