—Hola, Joanne —saludó Ale sin estar muy convencida de si lo hizo con suficiente amabilidad o quizá fue algo arisca, es que la pequeña la miraba con desconfianza—. ¿Se encuentra tu papá en casa?
Joanne vestía con sus mallas rosas por debajo de un short de mezclilla ancho y una playera de Barbie. Llevaba el cabello recogido en un ajustado chongo y decorado por un moño blanco.
—No —respondió la niña y se apartó para dejarla pasar—. ¿Quieres esperarlo?
—Sí, gracias.
Alessia entró. El departamento s