Matthew miró hacia atrás y algo aleteó en el interior su pecho. El asiento trasero no había llevado a una mujer en años; producía una calidez inexplicable encontrar a Alessia al lado de Emery.
La mujer estaba ahí en compañía de su hija que jugaba con Emery y unos cubos de colores. La joven madre lo descubrió mirándola y le regaló una sonrisa. Matthew respondió igual y regresó la atención al camino.
—¿Todo bien, señor? —preguntó Thomas en ese tono servicial que a Matthew le desesperaba tanto. L